Mostrando entradas con la etiqueta sanctum. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sanctum. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de octubre de 2020

LOS SERES DE LUZ Y LA TRASCENDENCIA EN EL UNIVERSO DE LOS 100

En esta entrada me gustaría hablar del concepto de los seres de luz y de la trascendencia en la serie, para aclarar algunas cosas a aquellos de vosotros que aún tenéis dudas tras haber visto el final de Los 100. Tal vez no os cuente nada que no sepáis o que no os hayáis imaginado ya a estas alturas, pero, por otra parte, creo que es un tema bonito y que se merece un comentario, porque las reviews ya se han acabado. No habrá más hasta que estrenen la precuela, que no será pronto, teniendo en cuenta las dificultades de hoy en día para filmar cumpliendo estrictamente con los protocolos sanitarios anti-covid. Me atrevería  a decir que quizás el nuevo proyecto de Rothenberg no vea la luz hasta por lo menos 2022, lo que significa que o nos reinventamos en el blog, o lo cerramos temporalmente. 

En adelante, el tipo de contenidos ya no podrá ser el mismo que os estábamos ofreciendo. Mi amigo tiene en mente escribir un post analítico sobre audiencias de la séptima temporada; yo había pensado en hacer uno mencionando las muertes de estos últimos dieciséis episodios, pero ahora ya no estoy tan segura, porque no sé realmente qué es lo que aportaría eso... de modo que la semana pasada publiqué esa fanfic en inglés sobre cómo continuaría la historia de Clarke, Octavia y sus amigos como un entretenimiento sin más pretensiones. Escribir un pseudo-guión me atrae, pero no me pagan por hacerlo, las ideas no son gratuitas ni aparecen por arte de magia cuando me levanto de la cama, y tampoco vamos a convencer al equipo para que se embarquen en una octava temporada que, en el fondo, no gustaría a la mayoría de televidentes, porque sería bastante diferente a lo que Los 100 nos han acostumbrado. No me malinterpretéis: cuando se me ocurra algo sobre una temporada 8 ficticia, lo escribiré y lo publicaré, sólo os pido que no esperéis una entrada semanal sobre eso, porque me es imposible. 

Así que ¿qué podéis esperar de ahora en adelante? Básicamente, noticias. Noticias sobre la precuela y sobre los nuevos proyectos de los actores de Los 100, es decir, las próximas películas o series que vayan a protagonizar. También he pensado en añadir contenido BTS (Behind The Scenes), que normalmente publico muy de vez en cuando en la página de Facebook. Ése es, por resumir, el plan a largo plazo para el blog. Esperemos que la precuela obtenga su confirmación oficial, para que así podamos seguir unos pocos años más en el universo The 100

EL CONCEPTO DE TRASCENDENCIA Y DE SERES DE LUZ EN LA SERIE

La trascendencia y los seres de luz son conceptos innovadores que los creadores de The 100 han introducido en esta última temporada, cuyo misticismo no ha terminado de convencernos, porque en sí parece más magia que ciencia, aunque la magia sería por definición la ciencia que no conocemos. Lo contrario de la trascendencia es la inmanencia, que es como contraponer "lo que está más allá" con "lo que está más acá". Trascender significa ir más lejos, y en la serie implica un salto evolutivo para las especies racionales humanoides, que abandonan su existencia corpórea en favor de otra espiritual donde no hay dolor ni muerte. La muerte es, de hecho, la consecuencia última de la degradación de nuestras células debido a un error en el ADN. Es decir, es como si nos hubieran programado con un error en nuestro código. Es posible que en un futuro lejano, podamos reescribir nuestro ADN celular y eliminar ese fallo para que nuestras células se regeneren exitosamente infinitas veces. 

Los alienígenas que crearon las Piedras en Los 100 fueron también quienes descubrieron la forma de vivir eternamente en una dimensión alternativa que no se rige por las leyes de la física. No sabemos quiénes eran, pero suponemos que la primera civilización inteligente que concibió el universo. Su sistema de trascendencia es muy similar a la Ciudad de Luz virtual que creó Becca gracias a ALIE, ya que, como comprobamos en la T3, el chip 1.0 (antigua versión de la Llama) enviaba automáticamente la conciencia personal a una suerte de base de datos, con el inconveniente de que el individuo perdía automáticamente todos sus recuerdos anteriores, tanto los gratos como los desagradables, convirtiendo ALIE su cuerpo en un huésped manipulable. Esta otra forma de trascendencia viene dada por la Piedra, de forma que, aunque parece una trascendencia natural, la serie no ahonda en especificaciones. Y no sería natural si nos apercibimos de que el proceso exige aprobar un interrogatorio realizado por seres ya trascendidos que serían invisibles para el ojo humano en el plano físico por medio de un instrumento tecnológico como es la Piedra o Esfera Espacial. 

Los Discípulos, Cadogan y Gabriel la denominaban Piedra o Piedra de Anomalía, y sólo en 7x08, Anaconda, Callie y su familia se referían a ella como Esfera Espacial. Puede que no fuera por simple azar del guión, sino que lo que verdaderamente significa es que esa Esfera es capaz de crear un universo alternativo o, al menos, otorgar acceso a él. Que los Discípulos y Hope mencionen el agujero de gusano interplanetario como Puente tiene sentido no sólo en cuanto a que constituye una vía que conecta diferentes planetas, sino en la medida en que permite acceder a un plano intermedio entre el universo de los seres de luz y el físico. Cadogan aparece sobre una especie de puente estelar, un muelle que no es sino un vago recuerdo de una de sus últimas estancias junto a su hija Callie. El muelle podría haberse desvanecido o haberse transformado en cuanto Clarke se adentró en el destello de la Piedra para desafiar a los seres de luz, pero no fue así, por lo que el puente en sí mismo representaba. La Piedra  es un puente interdimensional, una función que sólo se puede desbloquear sacrificando a un individuo, que por desgracia tuvo que ser Madi. Es un símbolo de los muchos "puentes" que nuestros personajes han cruzado a lo largo de la serie durante su proceso de maduración y crecimiento, de paso de la adolescencia a la edad adulta.

Pero precisamente este detalle, la relación entre la Piedra, el código y la sangre nocturna, es el que se halla peor explicado, porque sólo unos pocos humanos habrían sido depositarios de ese conocimiento, los comandantes, y parece inverosímil que unos alienígenas más avanzados hayan recurrido al método del sacrificio para que otras razas pudieran trascender, además de la suya, cuando su filosofía se basa en la paz, la armonía y la convivencia.  Por supuesto, tenemos que remontarnos a Becca Franko. Ella fue la primera que descubrió el código oculto de la Piedra para desbloquear la trascendencia, hecho que se produjo cuando ella misma se convirtió en conejillo de indias de su propio experimento, la recién creada sangre nocturna, que permitía absorber la radiación pero que, misteriosamente, otorgaba otras facultades inauditas. Escuchaba, oía y percibía extrañas señales de onda procedentes de este objeto, imperceptibles para Bill Cadogan, Callie y aquellos que la rodeaban. ¿Qué conexión existe entre la sangre nocturna, la Piedra y el acceso a la trascendencia? The 100 no nos lo ha aclarado.

Los alienígenas primigenios -así les vamos a denominar-, los arquitectos de la Piedra y descubridores de la trascendencia, tuvieron que idear un sistema para que otras especies pudieran trascender, y, o bien en todas los únicos elegidos eran sangre nocturna y ésta se puede considerar un descubrimiento universal, un paso necesario en el contexto del progreso tecnológico -equivalente al desarrollo de la rueda en el Neolítico-, o cada una desbloqueó la Prueba por métodos varios, quizá diseñados por la raza primigenia. Pero no se sostiene... y ¿por qué? Porque es impensable que una etnia antropoidea haya visto el futuro, sepa cuántas razas inteligentes existen o existirán en el universo y defina un método diferente de desbloqueo de la Prueba para cada una de ellas. La humana no tiene por qué ser necesariamente la última. Para explicarlo sólo cabe ampararse en la idea de un conocimiento astronómico, una especie de conglomerado etéreo de respuestas a todas las preguntas que se puedan formular -si habéis visto en DMax TV "Ancient Aliens" os sonará lo que estoy diciendo-.  Así que en Los 100 de alguna manera parece existir esa idea de conocimiento astronómico. 

Sin embargo, hay más razones para creer que esa primera raza no estaba dirigida por videntes que anticipan el futuro. ¿Podrían esos seres de luz intervenir, guiando a las nuevas civilizaciones para que den ese paso evolutivo? La respuesta es sí, y lo harían de forma tan paranormal que ello nos obligaría a visionar de nuevo la serie desde el principio. Algunas evidencias así lo demuestran. ¿Recordáis la escena en que a Bellamy se le aparecen en la Cueva de la Ascensión su madre y Cadogan, antes incluso de que él  conociera a éste último en persona? Muchos nos preguntamos si aquella experiencia fue real, si fue la alucinación de un hombre azotado por el hambre y el cansancio, o un simple sueño. Bien pues, tras haber visto ya el final de la serie y el desarrollo de la Prueba, no queda espacio para la duda: los alienígenas transformados en seres de luz fueron los que contactaron con Bellamy, adoptando dos apariencias que responden a la persona a la que él más quería, esto es, la de Aurora Blake, su madre, y la de Bill Cadogan, su mayor maestro, puesto que a esas alturas ya había leído el Libro del Pastor y se encontraba tanto bajo su influencia como bajo la de su religioso compañero de viaje Ducette. Cuando Clarke es examinada por el Juez de Luz "disfrazado" de Lexa, ella le explica el funcionamiento del interrogatorio, siendo así que el candidato elige en quién se transforma su Juez de Luz de acuerdo fundamentalmente a varios parámetros (persona que más ama o que más le importa, a la que ha defraudado o a quien considere como su maestra). Los seres de luz pueden manifestarse de múltiples formas, ya que se componen de energía, esto es, materia, que ni se crea ni se destruye, sólo se transforma. Los seres humanos son incapaces de notarla a simple vista, del mismo modo que no distinguen longitudes de onda como el infrarrojo o el ultravioleta. 

Y esta no habría resultado ser la última intervención de los trascendidos en las vidas de nuestros protagonistas. Podríamos pensar que cualquier acontecimiento inexplicable ocurrido en temporadas anteriores guarda relación con los seres de luz, como cuando Clarke se sentía tan culpable por la muerte de Finn en la S2 que contemplaba obsesivamente a su fantasma, o incluso cuando Octavia combate contra Pike y su alter ego Blodreina en el episodio 6x09. Pensadlo detenidamente: ¿quién salvó a la raza humana en el último momento? Octavia interrumpió el enfrentamiento entre Wonkru y los Discípulos, animando a los allí presentes a deponer las armas. Esta decisión no habría sido propia de Blodreina, al menos, tal y como nosotros la conocíamos, pero la séptima temporada introdujo el arco de redención de Octavia por medio del Puente. 

Por lo general, tras estrenarse el episodio 7x05, Bienvenidos a Bardo, la audiencia interpretó que la experiencia onírica de Octavia derrotando a Blodreina fue consecuencia del examen cerebral practicado por Levitt con el objetivo extraerle algunos recuerdos concretos, pero no necesariamente es así porque, como ya hemos comentado, los seres de luz también pueden presentarse bajo la apariencia del mayor fracaso vivido por sus testigos. Blodreina representaba el lado más oscuro de Octavia, así como su mayor fracaso, porque su ambición le impulsó a incendiar la granja y a llevar a su gente a una guerra evitable que, además, implicó la destrucción del planeta Tierra en la S5. 

En definitiva, los guionistas no nos han explicado por qué "la Anomalía la había llamado" en la S6, pero ahora ya nos hacemos una idea. Jordan también le confesó a Russell en 7x01 una extraña visión que le sorprendió cuando se encontraba en trance a causa de la "sangre de Sanctum", el brebaje condimentado con toxina del sol rojo que preparaban los sacerdotes de los Primes. Jamás supimos de qué se trataba, pero volvió a mencionar dicho hecho justo en el preciso instante en que ambos, él y Hope, comenzaron a trascender, lo que permite deducir que los seres de luz operan en estados alterados de la conciencia humana, en situaciones muy específicas, demostrando que siempre han estado presentes, pero que ni son completamente omniscientes ni dioses, de acuerdo al concepto de divinidad que manejan los seres humanos. 

Desde su propio universo son capaces de influir en el plano físico, pero no de dirigirlo exactamente. Y, dado que no son completamente perfectos, seguramente su forma de existencia tampoco lo es. Su mundo es como una especie de "colmena" compuesta por diferentes conciencias, pero sin unidad ni sabiduría total, ya que el Juez Lexa se lo confirma a Clarke al decirle que su especie, además de "curiosa", les "ha aportado mucho". No podemos añadir mucho más sobre ellos: son entidades de energía sensible -perciben las emociones de otros seres vivientes- lo que en la serie confirma la existencia del alma humana. El alma individual la integrarían las diversas experiencias, sentimientos y recuerdos propios de la persona, así como también sus actos, las decisiones tomadas a lo largo de su vida, y las consecuencias que acarrearon consigo. Todo ello se produce gracias a la libertad de elección de que gozan las especies racionales inteligentes, como la humana, la de los alienígenas primigenios. Los animales no pueden elegir libremente, porque su instinto les condiciona, de ahí que la perra Picasso y, como ella, el resto de la fauna que habita en Sanctum y en el resto de los otros planetas, no trasciendan. Según The 100, carecerían de alma. Respecto a las civilizaciones que no trascienden, son exterminadas con el Gem9, porque no habrían demostrado su aptitud para librarse del "ciclo de la violencia" y constituirían una amenaza para otras culturas planetarias. 

Y, por esa razón igualmente, los demás planetas habitables como Skyring, Nakara o Etherea están desiertos. En cada uno de ellos habitó originariamente una civilización que, al descubrir la Piedra y realizar la Prueba, trascendió. En principio, tan sólo hemos visto en Etherea los que algunos fans denominan "árboles luminiscentes", que son esos restos de materia que quedan después de la trascendencia.  Reconozco que, cuando vi 7x11, "Etherea", pensé que esos pseudo-árboles eran en realidad pinturas rupestres en 3D, pero en los últimos días me he dado cuenta de en qué se inspiran. Ahora sé a qué me recuerdan, y no son árboles. Están basados en una letra del alfabeto griego, la Psi (símbolo de la imagen de abajo a la derecha) que los romanos transliteraron como una "ps", y que es la letra por la que comienzan muchas palabras actuales derivadas del griego antiguo (psicología, psique, psicosis...).

Según la Wikipedia, recuerda a una mariposa, ese insecto que se caracteriza por la metamorfosis. Metamorfosearse es cambiar de aspecto, transformarse. Pero, lo más importante no es eso, sino que el vocablo griego "psiche", con esa inicial, significa "alma" o "ánima", incluso "mente". Posee un significado espiritual, ligado al pensamiento grecorromano antiguo, que diferenciaba entre cuerpo y espíritu, vinculando este último con la razón y la virtud, conceptos cuya praxis acerca al individuo a la divinidad según el pensamiento estoico, el neoplatonismo y el cristianismo grecorromanos de los primeros siglos de nuestra era. De modo que ese símbolo luminoso en Los 100 es lo que representa, que el alma de la persona se ha transformado y ha viajado a otro lugar. Es un testimonio vistoso del cuerpo que una vez fue recipiente de esa ánima. Que no os sorprenda que adquiera forma de ligera esfera resplandeciente, porque la esfera está considera matemáticamente como la figura geométrica perfecta, la representación en tres dimensiones del círculo, un símbolo que en la Antigüedad y en la Prehistoria se asociaba con el ciclo de la vida y de la muerte. Los círculos son infinitos, porque no empiezan ni acaban. No puedes señalar su comienzo ni su final, y la idea de lo infinito es, por así decirlo, la esencia y el espíritu de Los 100


***

Post by

sábado, 26 de septiembre de 2020

REVIEW DE 7X15 ("THE DYING OF THE LIGHT", THE 100): EL FIN COMIENZA CON LAS LÁGRIMAS DE LA DESESPERANZA

 

"The Dying of the Light" arranca con el derrumbe provocado por el explosivo enviado por Cadogan, con Murphy, Emori, Jackson y Raven en el epicentro de la tragedia. Sin escapatoria, sin ayuda y con Emori malherida y a punto de desangrarse, nuestros amigos tratan de hallar desesperadamente la Piedra para regresar a Sanctum en una apresurada carrera contrarreloj que también crispa los nervios a sus compañeros del otro lado, Clarke, Octavia, Indra, Gaia, Jordan y Hope, impacientes por volver a Bardo a por Madi antes de que el daño sea irreparable, mientras Cadogan literalmente perfora la mente de la ex-comandante.

 Las escenas oscilan entre estos tres escenarios y mantienen en todo momento la tensión del espectador ante la incertidumbre que causa ver a dos personajes al límite de sus fuerzas, besando la muerte. Como contrapunto a todo este dolor, a especialmente a la desgarradora secuencia final en la que brilla Lola Flannery (Madi) sin embargo, también tenemos la intervención de Sheidheda a mitad de episodio, añadiéndole un toque algo gracioso a una situación verdaderamente dramática, por no hablar del reencuentro entre Octavia y Levitt, emotivo a la par que romántico. En definitiva, el anteúltimo episodio de esta historia ha estado lleno de contrastes y de grandes momentos sentimentales. Le ha faltado algo más de acción, incluso de progreso de la trama, pues en el fondo ni Clarke ha podido rescatar a Madi íntegramente ni tampoco Raven y los otros garantizar que Emori cruce el portal con vida. En ese sentido, el capítulo se ha percibido ligeramente vacuo, sin la acción o los efectos especiales tan habituales en otros finales de temporada. 

La conveniencia del guión se impone por pura inercia y continuamos siendo testigos de nuevos recursos deus ex-machina, como las píldoras nanotransmisoras, de las que Cadogan echó mano para volver a Bardo ante la ausencia de una Piedra, y que casualmente son dos para proporcionar a Octavia y a Clarke esa vía de escape. Es evidente que los escritores se han sacado este as de la manga específicamente para eso y que la temporada 7 no ha estado exenta de improvisación, ya que lo lógico habría sido que Hope las hubiera empleado con tía O para evitar tener que clavarle una daga, y así de paso habernos ahorrado medio año de sollozos por la supuesta muerte de Octavia. Y todo ello, por omitir el hecho de que Echo y Niylah están ahora en paradero desconocido. La última vez que supimos de su existencia estaban borrachas y acostadas en sus literas cuando resonó el tronido de la explosión, que no pareció afectar sobremanera a la estructura de su habitación. Aunque eso se antoja pecata minuta comparado con la trama de Levitt que, sin saber nada de Octavia, Clarke y compañía, ¡formaba parte de su plan de rescate! Octavia contaba con él para autorizar su teletransporte a Bardo, y eso que hacía tiempo que no se habían visto  y que ninguno de ellos disponía de medios para comunicarse con el otro.

Así las cosas, parece inconcebible que Los 100 termine satisfactoriamente con sólo un episodio más y que cuarenta minutos basten para cerrar todas las tramas. Sin embargo, sucede no sólo con ésta, sino con otras ficciones, que los penúltimos episodios parecen caóticos e irresolubles, solventándose todo de forma milagrosamente eficiente en menos de una hora, a menudo superando o eliminando el obstáculo o antagonista que se interponía entre los protagonistas y su objetivo. En el caso que nos ocupa, Cadogan es el verdadero enemigo de Clarke y sus amigos, si olvidamos un poco el hecho de que Clarke suele ser el detonante de los conflictos con otras civilizaciones, bien por activa o por pasiva.

Octavia y Diyoza aterrizaron por accidente en Penitencia y los Discípulos las trasladaron a Bardo para conseguir más información sobre la Llama y sobre Clarke -aún me pregunto cómo sabían quién era Clarke Griffin antes de practicarle a Octavia la extracción de memoria-, aunque ese acontecimiento desencadenó la misión de búsqueda y rescate de Hope, Echo y Gabriel, que se saldó con varios Discípulos muertos y que, por ende, incomodó al Pastor, que decidió utilizarlas como rehenes para atraer a Wanheda hasta su guarida. Bellamy se rebeló igualmente contra sus captores y terminó peregrinando por las cordilleras de Etherea, y durante su secuestro Echo fue sobre todo la que reaccionó con más agresividad, siendo responsable de muchas de los asesinatos en su nombre. Sin embargo, los Discípulos trataron de capitular con Clarke, quien es en esta temporada indirectamente responsable de la mitad de estos sucesos, si bien eso no es óbice para olvidarse de que Cadogan es culpable de homicidio tanto como ella, dado que su afán de hacerse con la Llama le condujo a asesinar a su mujer y a Becca Franko. 

Los bardonianos han apostado en varias ocasiones por el diálogo para evitar la violencia mientras que Clarke y los suyos siempre suelen actuar con mayor impulsividad y desconfianza, pero la conclusión a la que llegamos es que si Echo hubiera cambiado de idea y hubiese confiado en el prisionero Orlando, habría sido mucho más fácil el posterior entendimiento entre estas culturas. Lo cierto es que la sola presencia de los descendientes de Segundo Amanecer y su líder constituye en sí un problema, porque de no existir su interés en la Llama o la última guerra, nada de todo esto habría ocurrido. Más que ellos, son sus creencias las que implican un verdadero riesgo, porque son las que realmente les impulsan a cometer actos que incluso contradicen su propia filosofía, algo que explica muy bien por qué Cadogan es en verdad el problema, y no tanto quienes le sirven, que ni siquiera le habían conocido en persona. No es en absoluto complicado transgredir las leyes cuando uno es quien las ha dictado, y la conversación entre Bellamy y Cadogan en 7x13 refleja claramente cómo éste se percibe a sí mismo y cómo a los que han nacido bajo su mandato religioso. Él sólo ordena; el resto obedece, y el fin justifica los medios. 

Por momentos, la serie parecía encaminada a justificar la bondad de El Pastor y su rebaño, convirtiendo a Clarke en la madre del caos y la muerte, perspectiva que se ha ido desviando a partir del episodio 14, ya que un líder que pugna por salvar a la humanidad no lanzaría una bomba contra sus opositores ni tampoco calcinaría el cerebro de una niña en busca de un vago recuerdo del que ni siquiera ella es consciente, dejándola inválida y paralítica. Y es que, tal vez la serie es más convencional de lo que parece y sí que hay buenos y malos, después de todo, un punto de vista que sí que permitiría legitimar la muerte de Bellamy por alinearse por segunda vez con el partido equivocado. De no ser así, Los 100 no podrían poner punto y final a su última aventura espacial. Por lo tanto, Cadogan es el adversario y hay que detenerle, porque sólo cuando eso suceda podrán nuestros héroes encontrar algo de paz, y una vez hecho, eso constituiría el cierre de todas las tramas.

 

De hecho, si analizamos un poco más de cerca las principales, nos percataremos de que si el desarrollo de estos personajes no ha sido tan acusado esta temporada como las pasadas, es porque muchos de ellos ya estaban listos para cerrar. Clarke ha cometido genocidios en nombre del amor, de la amistad y de la supervivencia, en ocasiones por egoísmo o por ideología. Como personaje, Clarke ya no tiene nada más que aportar a la serie y lo justo sería que ella misma se sacrificase para salvar a quienes quiere. Octavia ya ha culminado su arco de redención gracias a Diyoza y a Hope, ha comprendido a su hermano mayor, a pesar de haberle perdido recientemente y, cuando vuelva a empuñar una espada, lo hará con el poder que le brinda la sabiduría de la experiencia y de la madurez. Murphy y Emori eran unos renegados individualistas al margen de la sociedad, pero gracias a que se han convertido en líderes y en personas que inspiran confianza, han aprendido el significado del altruismo; Raven, por su parte, ha aceptado su parte de culpa en la toma de decisiones difíciles, enfrentándose a sus miedos, aceptándolos y superándolos en lugar de negarlos o huir de ellos...

Los 100 es progreso y evolución; la Humanidad persigue artificialmente la perfección, que se revela como un sendero infinito de invisible horizonte que hay que transitar, aun a sabiendas de que jamás se alcanzará pues, llegado el caso, cesaríamos de andar; porque lo verdaderamente importante no es la meta, sino el camino. 

Por último, y ya para finalizar, aclaremos que "The Dying of the Light", a pesar de las citadas irregularidades argumentales, sabe compensar magistralmente estos fallos menores con una exquisita cinematografía, unas interpretaciones impecables y unos primeros planos diseñados para arrancar sin denuedo las lágrimas del televidente, arrastrando a los personajes a las decisiones imposibles que tanto caracterizan a la serie, destruyendo todos los vínculos afectivos entre los protagonistas a fin de impulsarles a pugnar más duro si cabe por recuperarlos. Y es que los finales de The 100 nunca se precipitan en el último episodio de cada temporada, sino en el penúltimo. Éste es el principio del fin, y el fin comienza con las lágrimas de la desesperanza.

***

Philisophic Dragon



sábado, 12 de septiembre de 2020

REVIEW DE "BLOOD GIANT" (7X13, THE 100): LA TRAICIÓN DE CLARKE


Los 100 han regresado con más fuerza -y controversia- que nunca y tanto guionistas como productor -Jason Rothenberg- han aclarado que no se van a cortar ni un ápice a la hora de poner punto y final al recorrido de nuestros protagonistas, al precio que que sea y cualesquiera que sean las consecuencias. Este episodio, titulado "Blood Giant" o "Gigante de Sangre" no debe su nombre al azar: en él hay sangre, muertes y un personaje clave, un "gigante" -además del propio sol rojo-heroico en sus comienzos, directamente implicado en ellas: Clarke Griffin, que en esta ocasión sí ha hecho honor a su sobrenombre de Wanheda. Pero si el episodio ha sido impactante, no es sólo a causa de su final o de la acuciante tensión que se palpaba en la piel de los protagonistas, sino también por la ansiada convergencia de las tramas de Sanctum y Bardo, que finalmente ha tenido lugar.


La acción se precipita en los primeros instantes de metraje, con el enfrentamiento cara a cara entre Sheidheda  y Cadogan, escena bien ejecutada pero que podría haber sido llevada a cabo de un modo menos apresurado, ya que en esos breves instantes le sería imposible a nadie saber si quien tiene ante sí es amigo o enemigo. Por otro lado, Clarke y Raven que, tras el fulgor de los láseres acuden raudas a socorrer a Murphy, apenas mantienen conversación entre sí, y el estupor de Emori y su amante ante el malogrado Discípulo Blake se salda con un par de abrazos y aclamaciones toda vez que ya se han reunido.


 En esta primera parte se echa de menos más diálogo, un espacio para que los principales protagonistas de Los 100 den cuenta de los sucedido, ya que sus respectivas obligaciones les han forzado a seguir caminos diferentes esta temporada. En lugar de eso, Raven, Murphy y Emori parecen limitarse a mirar de reojo, entre fascinación, duda y extrañeza,  al que hasta hace bien poco consideraban su amigo, creyendo, como ya es costumbre, que su posicionamiento con el enemigo es temporal y que forma parte de una estrategia más amplia para acabar con la amenaza bardoniana. La escena más conmovedora es sin duda la de Murphy y Raven, aunque parece inverosímil que  ambos puedan haber asimilado tan rápido  todo lo que ha ocurrido mientras Clarke y los demás estaban detenidos en Bardo. The 100 ha pisado el acelerador, sí, pero ¡¿en qué momento?! Da la impresión de que hay demasiadas cosas que contar todavía...


La reacción de Indra tampoco es la más adecuada en este contexto, pues sus pensamientos se hunden más en la venganza contra Sheidheda que en la preocupación por el paradero de su hija Gaia, ahora que sabe que no está con el grupo de Clarke. Bien es cierto que el vínculo parental entre Indra y Gaia no es tan profundo como el que existía entre la misma guerrera y su aprendiz Octavia, mucho más extensamente desarrollado durante el transcurso de la serie, pero ya quedó suficientemente demostrado en "Damocles (I)" (5x12) que ella jamás abandonaría a Gaia a su suerte. 


Esto no significa que las relaciones entre los personajes y sus sentimientos pasen desapercibidos en el capítulo, puesto que siguen pesando a la hora de tomar decisiones. "Blood Giant" no representa únicamente un conflicto cultural o contra la impenitente naturaleza cósmica del planeta Alpha -y su toxina de la locura-, sino también una perenne lucha entre nuestros héroes y sus demonios internos, que tiene su máxima expresión en Gabriel. Las inermes tropas bardonianas deben lidiar con el alma que cada uno de sus soldados creía ya sepultada en lo más profundo de sus yermos corazones y Gabriel, perturbado por el espejismo de Josephine Lightbourne, se enfrenta a sí mismo, a su voluntad, a lo que él fue en otros tiempos, sumergiéndose en una intensa pugna psicológica entre voluntad y deseo que se salda con la victoria del raciocinio instintivo, aniquilando la Llama y enterrando el misterio del código de la Piedra que tanto tiempo había pasado investigando. 

Cuesta creer que Sheidheda, quien siempre iba tres pasos por delante de sus detractores, quien tan astutamente se había abierto camino hasta el trono, fuera noqueado sin más por los bardonianos, pero éstos poseen armas más precisas y mortíferas. Su papel como villano de la temporada 7 parece haber caído ahora en saco roto y uno se pregunta por qué los guionistas no han escrito un guión para este personaje que le permita no ya hacer frente a Cadogan, sino por lo menos, estar a la altura, ya que poco después de ser apuñalado en el riñón es atado junto con Indra. Cuando ella consigue liberarse duda por momentos qué hacer con el comandante que asesinó a su madre y sometió a Trikru, algo que no se entiende muy bien, porque hasta no hace muchos capítulos, ella no habría dudado en acabar con su vida a la primera oportunidad, de no ser por el hecho de que nadie sabía que Russell había muerto. Otra alternativa habría sido que Indra muriese en el duelo contra el Comandante Oscuro, salvando a Madi, un giro que habría sido sin duda mejor tanto para el personaje de Adina Porter como para el de Jason R. Bourne, porque lo cierto es que ninguno de los dos ha sobresalido en este episodio. 



La serie ha preferido optar por senderos ya recorridos, uniendo a Indra con Sheidheda en un intento por deshacerse de su nuevo enemigo común. Se trata de dos personajes que han quedado casi obsoletos. Cadogan es de lejos mejor oponente, pero lo es dado su retorcido pensamiento milenarista al querer salvar a la especie humana de sí misma, mientras que Sheidheda es el típico "malo malísimo" al que sólo le importa el poder. A estas alturas de la película quizás habría merecido más la pena no haber revivido al Comandante Oscuro o, de hacerlo, como han hecho, dotarlo de más profundidad. ¿No podría haber tenido recuerdos como los de Madi y haberse lanzado a la conquista de diferentes planetas...? 

La temporada 7 no es mala pero cada vez son más notables los defectos relacionados con el desarrollo psicológico de los personajes, con sus propósitos y su aportación al conjunto de la serie. Es como si a muchos de los que necesitan urgentemente un cierre de trama, un final, la serie se lo negase, manteniéndolos vivos solo para rellenar pantalla, mientras que a los que precisan de más tiempo para completar su desarrollo, se les cercene todo atisbo de esperanza. Ése es, sin ir más lejos, el caso de la polémica muerte de Bellamy Blake. 

Al final del episodio, Clarke, a pesar de tener ahora la situación bajo control, le dispara en el pecho a su mejor amigo, cuando no hacía ninguna falta,  y por varias buenas razones: por mucho que Bellamy se inclinara por la religión bardoniana, no había vuelto a sostener un arma desde que entró en Bardo, y lo único relevante que había hecho fue "traicionar", o mejor dicho, revelar a Cadogan el secreto de Clarke... ¡sus intenciones eran comprensibles! en ningún momento pretendía hacer daño a nadie. De hecho, no podemos olvidar que Bellamy fue el primero en encabezar esa expedición al Monte Weather  para buscar a Clarke, quien trató de protegerla de su propia hermana  aunque para ello Madi tuviera que portar la Llama, ¡quien finalmente la reanimó en el campamento de Gabriel! Clarke le debía a Bellamy su vida y el hecho de que quiera proteger a Madi no justifica que pueda asesinar indiscriminadamente. Además, Bardo ignoraba que Madi hubiese llevado la Llama y Bellamy jamás mencionó nada de todo aquello, por lo que en ningún momento la vida de la joven había corrido peligro alguno. La reacción de Clarke, o se explica por una reacción instintiva de tipo preventivo -te mato ahora por si acaso más tarde decides matarnos a todos-, por la toxina del sol rojo, que pareció afectar a todos menos a ella, o no se explica. 



La muerte de Bellamy no sólo es, quizás, un fallo de guión, sino también una imitación  de la secuencia de Game of Thrones en la que Jon Nieve asesina a traición a Daenerys Targaryen. Sin embargo, en aquella ocasión hasta era lícito  acabar con la vida de una asesina, ¡pero es que Bellamy no puede ser considerado como tal! En cualquier caso, tanto si es un recurso fácil calcado de otra serie de gran éxito como si no, la salida de Bob Morley de la serie se había convertido hacía meses en un rumor constante en las redes sociales. Muchos pensaron que sería una de las víctimas de la última temporada, pero aquí poco hay de profecía autocumplida, puesto que el año anterior el personaje de H. Ian Cusick, Marcus Kane, sólo apareció en tres episodios de trece, siendo uno de ellos el de su propia muerte. Podemos afirmar que si Los 100 se olvida a propósito de uno de sus protagonistas, es porque está pensando deshacerse de él, pero también han influido otros factores, como el hecho de que Bob Morley solicitara un descanso por motivos personales que forzó a reescribir el guión de la temporada final. 


La ingente decepción que ha provocado la decisión de J. Rothenberg en el fandom prescindiendo así del líder masculino de The 100 sólo es comparable a la caída en picado que experimentará su audiencia en los restantes episodios. A pesar de las explicaciones del showrunner, los seguidores se sienten decepcionados: para empezar, esto significa que ya no veremos un final feliz con Clarke y Bellamy abrazados y besándose frente a la puesta de sol, aunque eso implique, por otro lado, cierto alivio para los bellarkers al no ver tampoco la unión entre él y Echo, su otro amor. No acontecerá tampoco esa anhelada reconciliación entre los hermanos Blake, ya que ni siquiera Octavia tuvo ocasión de decirle que le había escrito una carta, que le entiende y que lo perdona. Y, por supuesto, Bellamy jamás gozará ya de una segunda oportunidad para regresar al lado de sus amigos. No habrá redención alguna para él, como sí la hubo para Octavia, aunque, sinceramente, era algo que se veía venir teniendo en cuenta que sólo quedaban tres capítulos más. No es la muerte que merecía un personaje tan importante como lo ha sido Bellamy. Incluso el sacrificio de Diyoza fue memorable en comparación. 

Todo ello significa un cambio brusco de dirección en la trayectoria de Clarke como heroína de la serie, ya que en adelante será considerada una traidora por sus compañeros. Cabe esperar que calle sobre lo ocurrido, pero que, una vez llegue a oídos de Octavia y Echo, el destino de Clarke quede sellado. El de Echo también se tambalea, así las cosas, porque todos sus esfuerzos se habían concentrado en reunirse con él y ahora todo ha sido en vano. ¿Y Octavia? ¿tratará de vengar la muerte de su hermano ejecutando a Clarke? ¿volverá el lado más oscuro de Blodreina para asestar un último golpe  justo cuando sabemos que ella y los demás han regresado a la Tierra y que volveremos a recorrer los pasillos del búnker de Wonkru una última vez?


***
Philosophic Dragon


martes, 21 de julio de 2020

ESTO ES LO QUE NOS ESPERA EN EL 7X10 "A LITTLE SACRIFICE": ALGUNAS TEORÍAS Y PREDICCIONES


El próximo 5 de agosto dará comienzo la segunda mitad de la séptima temporada de Los 100 y, por lo que parece, lo hará con fuerzas renovadas. El tráiler podría indicar que estamos muy cerca del punto de confluencia entre las tramas de Sanctum y Bardo. "The Flock" nos dejó con muchas dudas sobre Echo y su  eventual decisión de desterrar a Hope a Penitencia, ante la atónita mirada de sus compañeras, a las que su veredicto cogió desprevenidas. Las imágenes del tráiler permiten esbozar algunas predicciones. 

La condena de Hope no se ejecuta de inmediato y es devuelta a su celda, mientras Cadogan departe con Gabriel,  a quien convierte en cómplice de sus planes. Gabriel, a diferencia de sus amigas, carece de vínculos familiares y lo único que le había impulsado a ayudar a Octavia, Echo y Hope era su conexión con la Anomalía, que no era sino un agujero de gusano, eso sí, con utilidades varias que aún no han podido ser desentrañadas completamente por los Discípulos. Es posible que no sólo sirva para viajar entre planetas, sino también por el espacio-tiempo. Y dado que  él había estado investigando durante muchos años la tecnología de la Piedra, su colaboración es de sumo interés para la causa. Él sabe que le conviene más ser solícito y cumplir con lo que se le pide si no quiere poner en riesgo la vida de los demás. Pero, hasta ahí podemos llegar. Gabriel ha cumplido el sueño de su vida, entre amenazas, sí, pero lo ha cumplido, y habrá que esperar a ver si eso es suficiente motivo como para que se alíe con sus enemigos y se olvide de Octavia y los demás. 

Para Cadogan, desde luego, su ayuda es inestimable, lo mismo que la de Clarke, por ese espinoso asunto de la Llama. El código misterioso sólo lo posee un sangre nocturna que se haya unido mentalmente a la IA de los comandantes, y Gabriel por sí mismo, por mucho que investigue, no lo va a encontrar. Y suponemos que Clarke jugará la misma carta, porque a lo mejor puede engañar a Cadogan, pero no a nosotros, que estamos más que de sobra convencidos de que le mintió cuando le preguntó por Callie. Eso les daría tiempo y confianza para averiguar mejor lo que traman los de Bardo. Pero, si algo apunta todo esto, es a que Russheda o Madi serán también el objetivo. De hecho, que Clarke mintiera tiene todo el sentido del mundo, porque de lo contrario, Madi sería la que correría peligro. Y, como todos bien sabemos, se descubre primero al mentiroso que al cojo. La tapadera de Clarke no le va a durar más que su interpretación de Josephine Prime, y cuando el Pastor lo descubra habrá que pasar a la acción. 

La controvertida imagen de Hope, Clarke y Octavia encerradas se explicaría, por una parte, por el engaño de Clarke, al ver los Discípulos que de nada les sirve ella sin el dispositivo y, por otro, por la traición de una de las compañeras de entrenamiento de Tía O. Hasta ahora el romance entre Octavia y Levitt era un secreto, pero sólo es cuestión de tiempo que salga a la luz. La prohibición de mostrar cualquier tipo de sentimiento sentenciaría a Octavia a una pena similar a la de Hope, así que no sería de extrañar que compartan el mismo destino y la misma celda. Pero ¿quién levantaría la voz? Todas nuestras sospechas se ciernen sobre Echo, que no sabemos si finge o lo tiene todo bien planeado como la espía de élite que ya es. Sin embargo, también podría ser Diyoza, contra la que carga su hija por haberlo permitido. Su instinto es protegerla a toda costa y enviarla a Penitencia lo que, al menos, la alejaría de cualquier guerra y de una muerte segura. 

Pero sea quien sea, desde luego le hará pasar un mal rato a Octavia, porque los Discípulos no van a apiadarse de Levitt. No sabemos si morirá o no. Quizás, si muere, antes le revele a Octavia dónde puede estar su hermano, ya que muerto no está, y eso explicaría que  ella, de alguna forma, escapase, quizás al planeta Etherea, a buscarlo, si es que realmente está allí. Puede que, si ocurre eso, sea Diyoza quien la ayude en el proceso y que, finalmente, muera asesinada. 

Todo ello daría a entender por qué el 7x11 podría titularse "Etherea". Oficialmente aún no se ha revelado el título, sólo es una especulación, pero si los Blake se reencontraran en el astro de las grandes cadenas montañosas, podrían recomponer su relación y eso facilitaría un poco la resolución final de la serie. También se ha hablado acerca de la posibilidad de que Bellamy y Clarke se reencuentren en 7x10, aunque de momento no lo vemos posible. Lo más previsible es que, de una forma u otra, Clarke, Octavia y Hope escapen de Bardo, con la intención de avisar a los que están en Sanctum -previo paso por Etherea si algo se tuerce- o de planificar un asalto a la fortaleza. En ese hipotético caso, sí que tendríamos un reencuentro entre los principales protagonistas. Eso convertiría la unión de Bellamy y Clarke en una realidad, pero, en términos narrativos, también implicaría la traición de Echo y aumentaría sus probabilidades de morir.  

Ahora bien, ¿qué pasa con Sanctum? Russheda podría terminar aliándose con los bardenses, porque ellos tienen algo que él quiere: poder y un portal de regreso a la Tierra, donde quizás podría librarse la última batalla de la serie. Él es la Llama -o lo que queda de ella-, aunque también Madi está conectada por medio de sus recuerdos. De alguna forma, estos dos personajes van a jugar un papel importante en los próximos episodios. 

Sea como sea, lo más seguro es que "A Little Sacrifice" no deje indiferente a nadie. El título ya de por sí sugiere que alguien va a morir, y ya han transcurrido muchos capítulos sin bajas. Las imágenes indican que Echo podría ser quien ordenase alguna ejecución, pero "sacrificio" podría referirse igualmente a Sanctum. Allí casi todo Wonkru se ha arrodillado ante Russheda y no hace falta ser muy hábiles para adivinar que Murphy, Emori, Indra y Jackson tratarán de reconducir la situación. Así las cosas, quizás no tardemos mucho en ver un duelo entre Indra y el comandante oscuro con fatal desenlace que obligue a nuestros príncipes a dirigirse al campamento de Gabriel con la esperanza de huir a otros planetas. 


***
Philosophic Dragon


domingo, 26 de mayo de 2019

"The 100": resumen y análisis del capítulo 6x02

EN EL EPISODIO ANTERIOR...

Clarke, Bellamy, Shaw, Jackson, Miller, Murphy y Echo realizaron una expedición al nuevo planeta para certificar si reunía las condiciones necesarias para la vida y, durante su exploración, fueron atacados por un enjambre de insectos alienígenas, Shaw falleció y descubrieron un asentamiento humano abandonado. Mientras lo inspeccionaban, los soles comenzaron a eclipsar y Emory empezó a agredir con un cuchillo a Murphy, que salió malparado del enfrentamiento. Un pequeño libreto ilustrado relataba cómo la radiación producida por el eclipse alteraba el comportamiento de las criaturas expuestas y, en ese momento, Clarke advertía cómo su nave había sido robada por los habitantes de Sanctum, dejándoles a merced del fenómeno del sol rojo. 

EL AMANECER DEL SOL ROJO: ANÁLISIS DEL 6X02


Las primeras imágenes nos transportan 236 años atrás en el tiempo a fin de explicarnos lo que les sucedió a la familia Lightport y a los primeros colonizadores del planeta Alfa/Sanctum. Josephine y su padre se encargaban de catalogar y clasificar la flora y la fauna de su nuevo hogar cuando, de repente, el cielo enrojeció, los insectos callaron y el eclipse desencadenó la ira del padre de la joven bióloga, que había bautizado como Sanctum al planeta. Éste se rebeló contra las gentes del campamento y propinó un fuerte navajazo a Josephine, que la derribó y la dejó paralizada en medio de la tragedia.




De nuevo en el presente, Clarke y Bellamy se resguardan en una de las viviendas y sus compañeros evalúan las heridas de Murphy. Clarke concluye que las plantas son el catalizador de la nociva radiación solar, motivo por el que Emory se ha visto influenciada antes que el resto. Como si se tratara de un virus de transmisión aérea, deciden permanecer encerrados el mayor tiempo posible, y aprovechar las cadenas que hay distribuidas en todas las casas para prevenir el síndrome de la hostilidad, aunque eso los pueda acabar enloqueciendo aún más.


El transporter arriba a la Eligius, mientras los de su interior ignoran que los ladrones planean asaltarles. Nyilah y Octavia entablan una lucha libre a modo de entrenamiento y, como no puede ser de otra forma, Blodreina embiste con todas sus fuerzas hasta que pierde el control. Inmediatamente, saltan los sistemas de alarma, que anuncian el retorno de la nave de exploración, lo que extraña sobremanera a Abby, Nyilah, Jordan y Octavia. 




Al abrirse el hangar, comprueban que se trata de unos extraños que visten  trajes y máscaras quienes pretenden tomar el control de la Eligius por la fuerza. Los gasean, notifican que se trata de "sangres roja" y los retienen en el comedor. Cuando Octavia abre los ojos, Jordan y Abby están buscando la manera de salir de allí. Abby sugiere contactar con Raven, puesto que es la única ingeniera que, de momento, está a salvo, en compañía de Diyoza. 



Entre Raven y Diyoza  idean una estrategia. Aprovechan que sus enemigos controlan el puente de mando para atraerlos y, cuando éstos se acercan a la criocámara, Diyoza se apresura a atacarlos con rapidez, creyendo ellos que aún estaba en letargo. 

Entretanto, Clarke, Bellamy y Murphy aguardan encadenados a que pase el eclipse y, para combatir el aburrimiento, John le recuerda a Clarke todas las situaciones en las que fue encadenado o colgado, como cuando estuvo a punto de morir ahorcado por órdenes de ella al poco de llegar a la Tierra, o cuando Lexa lo mantenía como rehén, lo que caldea los ánimos de los tres. Clarke también empieza a perder la paciencia... entonces oyen los gritos de Miller pidiendo auxilio. 




Echo y Jackson están en apuros. Clarke y Bellamy se reparten las llaves, se desatan y acuden a por los sedantes, dejando solo y encadenado a Murphy. Enseguida les informan de que a Miller se le ha introducido un insecto en el interior de su cuerpo, y entre todos tratan de impedir su avance, pero en un confuso forcejeo, les inyectan el sedante y comprueban que ambos han sufrido alucinaciones, de modo que no hay nada que impida que les afecte el eclipse. 


En ese instante, se percatan de que Murphy ha escapado y se ha llevado consigo las armas. A medida que transcurren los minutos, es cada vez más difícil distinguir entre la locura y la cordura. Poco a poco, el tono de voz de Bellamy, que fuerza a Echo a abrir la puerta de su habitación, se torna más agresivo, y la única persona aún en sus cabales parece ser Clarke. La agresividad de Bellamy es contestada con varios disparos a distancia de Murphy. 


En la Eligius, Jordan, Abby, Nyilah y los demás se disponen a almorzar. La doctora se aproxima a Octavia, que se encuentra sentada en una mesa distante, y le ofrece comida. Octavia le reprocha el haberse vendido a McCreary y Diyoza, cuando de haber seguido su estrategia, nadie habría muerto y habrían ganado. Sin embargo, Abby reconoce que, personalmente, sí admite su error, a diferencia de ella, que sigue pensando en lo que pudo ser y no fue, lo que enfurece a Blodreina. Por tal respuesta, la doctora regresa con los demás. 

A continuación Raven y Diyoza discurren el modo de reconquistar la nave, y Diyoza comunica con los secuestradores, amenazándoles con matar a los dos rehenes que, por el momento, permanecen inconscientes. Diyoza no espera y, frente a una más que dubitativa Raven, aprieta el gatillo, asesinando al primero. Dadas las circunstancias, los secuestradores se avienen a negociar. Una voz femenina exige que liberen a su marido en un plazo máximo de 10 minutos, lo que aprovecha Diyoza para dar instrucciones a Raven de que se ponga el traje y se haga pasar por éste en el puente de mando. 

Octavia descansa pensativa, pero le invaden la frustración y la impaciencia, que descarga propinando puñetazos inútiles contra la puerta. Nyilah se aproxima a ella, comprensiva. De inmediato interviene Jordan, comentando que todo es inútil, como le había dicho su padre, a lo que Octavia le responde que Monty era un inútil y un cobarde. Todo cuanto son se lo deben a ella, que los entrenó para formar parte de Wonkru. 


Entonces uno de los chicos se levanta y le asesta un fuerte golpe a Blodreina. Ésta se vuelve y responde con un puñetazo, pero es sorprendida por detrás. Así, Octavia se enzarza en una brutal pelea en la que tiene clara desventaja. Desesperada, Nyilah le pide a Abby que los detenga pero la doctora sigue observando, impasible, el desarrollo de la contienda. Cuando la hermana de Bellamy se encuentra ya al límite de sus fuerzas, Abby intercede y les ordena que la dejen vivir con los errores de su pasado como penitencia. Para entonces, Octavia ya ha perdido el juicio y se siente terriblemente vencida. 

El tiempo corre en contra de Clarke y sus compañeros, pues la toxina liberada por las plantas a causa del eclipse comienza a producirle alucinaciones también a ella: delira imaginando que contacta con su madre, y que ésta la aconseja suicidarse porque sería la mejor manera de atajar todo el dolor provocado a las personas que más ama. Murphy hace acto de presencia armado y amenaza con dispararle en la pierna si no se retira la cuchilla del cuello y deja de hablar con la radio apagada. Clarke está confusa y duda, pues la voz de su madre se le antoja demasiado real.  

Diyoza y Raven se dirigen al puente de mando, y cuando los secuestradores exigen que Raven se quite el casco, aparece de repente Maddie para echarlas una mano. La niña dispara y todo termina. Los otros dos secuestradores han resultado ser una mujer y su hija. Esta última, herida por el disparo, muere. Maddie se percata de que la chica es también "sangre nocturna", pide explicaciones y pregunta por Clarke. 

Al mismo tiempo, Clarke y Murphy se apresuran a dar con Bellamy y hallar una manera de tranquilizarlo. Murphy se vuelve, cara a cara con Bellamy, tratándole de provocar a propósito mientras Clarke lo seda pero,  en mitad de la reyerta, retornan las alucinaciones y le impiden reaccionar, lo que alarga el combate y causa que Murphy sea arrojado a la piscina por Bellamy quien, tras asirle por el cogote, lo ahoga. Éste, inmóvil en la superficie del agua, propicia la reacción de Clarke, que trata de socorrerlo. 


Bellamy se opone, y Clarke le hunde el cuchillo en el muslo. Ella lo saca a duras penas, inconsciente, pero nuevamente es apartada con brusquedad por Bellamy, que se empeña en asfixiarla. Murphy, oyendo los gritos de su compañera, se incorpora y envuelve el cuello de aquél con su brazo. Exhausta, Clarke extrae la bomba de gas somnífero de su mochila y, en un abrir y cerrar de ojos, los tres caen presa de la somnolencia. 

Los de la nave acuden rápidamente a su rescate. Con la ayuda de Octavia no tardan en encontrar primero a Shaw, cuya tumba se halla frente a la baliza electromagnética, y luego a Clarke, Bellamy y Murphy, aún inconscientes. Por los ojos de Raven serpentean dos lágrimas: es la segunda vez que pierde a un ser muy querido, sin ni siquiera haberlo podido evitar. No pudo estar a su lado cuando más le necesitaba. 


Clarke y Bellamy se despiertan, pero Murphy se encuentra débil: pareciera como si las venas se le ennegreciesen y un torrente negro le estuviera consumiendo. En ese instante, asoman por unas escaleras unos niños, y una de ellos parece conocer a una de las secuestradoras. La pequeña le pregunta si han venido a llevarles de vuelta casa, a lo que Clarke responde "¿no es aquí donde vivís?".

CONCLUSIONES

El segundo capítulo de esta nueva tanda muestra estar a la misma altura que el primero. Grandes dosis de tensión, incertidumbre, acción y humor, sobre todo en lo que respecta a la situación de Clarke, Bellamy, Murphy, Echo y Emory, en las que la cámara aporta unos primeros planos que indican al espectador cuándo uno de los personajes es víctima de la toxicidad de las plantas y de la radiación del eclipse solar. 

Se observa que la toxina no afecta por igual a nuestros héroes. Clarke es la última en enfermar, lo que podría tener alguna relación con el hecho de que sea una "semi-sangre nocturna". De hecho, los secuestradores del planeta comprobaron antes que nada si los de la nave eran de sangre roja o de sangre negra, lo que podría estar mínimamente relacionado. 

De igual forma, no se entiende por qué Murphy, que a todas luces parecía el menos cuerdo en la primera parte del episodio, no enloquece a pesar de estar expuesto, pero sin duda tendrá mucho que ver con la reacción que se ha desatado en su cuerpo y que lo ha dejado tan débil. Una posible teoría es que posee una cierta inmunidad, quizás motivada por la picadura de un insecto en el capítulo anterior. Sin embargo, estos insectos se mostraron agresivos durante el anochecer a causa del mismo fenómeno, de modo que tampoco esa parece una explicación muy plausible. Tal vez la clave resida en la sangre negra, por su capacidad para retardar los efectos del eclipse, en cuyo caso Clarke y Maddie constituirían la llave para sobrevivir allí, puesto que los habitantes no son, en su mayoría, inmunes. 

Sin duda, la muerte de Shaw tendrá consecuencias muy negativas para Raven. Puede que en los episodios siguientes padezca depresión, o que amenace con quitarse la vida. En cualquier caso, podría ser la próxima candidata a morir en esta temporada, ya que Emory es su aprendiz, y en la temporada 2 murió Sinclaire, el ingeniero que tutorizaba a Raven.  

Ignoramos, por otro lado, cómo encarará Octavia sus propias derrotas. Sigue siendo una persona con sentimientos, y Bellamy le sigue importando. Se atisban algunas señales de humanidad en ella en contados momentos del capítulo, como cuando es vencida por sus compañeros en el comedor. El juego de imágenes podría hacernos pensar que sus ataques de ira tienen que ver, en parte, con el eclipse, pero no tiene demasiado sentido si, finalmente, son las plantas  el verdadero catalizador, y no la radiación por sí sola. Habrá que esperar, en definitiva, a que los siguientes capítulos nos vayan sacando de dudas. 

"The 100": resumen y análisis del 6x01


EN EL EPISODIO ANTERIOR...


Al despertar de su letargo, Clarke y Bellamy se percatan de que Monty y Harper, a través de una serie de vídeos,  no entraron en criosueño, sino que permanecieron vigilantes a la disminución de radiactividad de la Tierra que, inesperadamente, ya no se recuperará jamás y, por tanto, no volverá a albergar vida.  Ambos tuvieron un hijo, Jordan, que fue educado por Monty para ser capaz de llevar a cabo las mismas labores científicas que su padre. Antes de morir, Monty utilizó el software de la nave para buscar un planeta cercano con condiciones similares a las de la Tierra, que resultó hallarse a unos 125 años. En consecuencia, modificaron la programación de las criocámaras para que, en vez de dormir 10 años, su sueño se prolongara hasta alcanzar el planeta de dos soles, Alfa/Sanctum. Al final de la temporada anterior, observamos cómo Bellamy y Clarke, tras recibir las trágicas noticias de parte de Jordan, contemplan esperanzados, a través de una ventana, el nuevo mundo donde se encuentra su futuro, que será la clave para la supervivencia de la especie humana.

"SANCTUM": RESUMEN DEL 6X01

Las primeras imágenes del capítulo nos ubican de nuevo en la nave nodriza, en la que poco a poco van despertando todos sus compañeros. Raven y Shaw están viviendo su propia luna de miel, a pesar de que ella lamenta profundamente la suerte que corrieron sus viejos amigos. Entonces Shaw le cuenta que él conoció a Becca Pranheda antes de embarcarse, y Raven que ella fue la que programó los códigos de la Eligius. 



Entretanto, mientras desayunan, Clarke acude a sentarse junto a su madre. Abby está demasiado preocupada por Marcus, cuya gravedad trataron de solucionar induciéndole un coma. En ese momento interviene Jordan, quien había cultivado junto a sus padres el mismo fármaco que usó Bellamy para envenenar a Octavia, con la diferencia de que ahora es transgénico y puede utilizarse para salvar a Kane.


A continuación, comienzan los planes para aterrizar en Alfa/Sanctum. Bellamy explica que la Eligius era una nave con la misión de colonizar el planeta. Sin embargo, no pueden analizar su atmósfera a menos que aterricen, lo que los devuelve a la misma situación que cuando fueron enviados por el Arca a la Tierra. Así, organizan una expedición para explorar su superficie, al tiempo que los que están en la Eligius van despertando a más gente. 

El debate ahora es si encontrarán enemigos allí abajo, pero, con la lección bien aprendida, deciden que la prioridad será no iniciar las hostilidades a menos que sean atacados ellos primero. En consecuencia, Bellamy aconseja no despertar a Octavia ("mi hermana se queda en la nevera"), puesto que, aunque es la mejor guerrera que tienen, no pueden permitirse el riesgo de que  desobedezca y arremeta contra todo lo que se mueva. 


La atmósfera de Sanctum resulta ser, por el momento, respirable e idónea para la vida. Es un planeta verde y azul, que en realidad constituye una luna de otro astro de mayor tamaño. En la Eligius, Abby precisa sangre "skaykru" para Marcus, por lo que ordena a Nyilah que la ayude, y le realizan la primera extracción a Raven, quien se muestra irritada y molesta con la doctora por haberles traicionado pasándose al bando de McCreary, que era quien le facilitaba las drogas a cambio de operar los microtumores pulmonares de los presos. Abby le colocó el electrocollar a Raven, le indujo una descarga que podría haberla matado, y ahora pretende disculparse.

La expedición encabezada por Bellamy, Clarke, Murphy, Echo, Emory, Jackson y Shaw rastrea una señal procedente de una especie de baliza, que los conduce desde un bosque hasta una gran masa de agua, que parece ser un río o un lago. Allí Clarke advierte que ambo soles están eclipsando, pero no le concede mayor importancia, y John, exhausto, decide que es hora de relajarse dándose un buen chapuzón junto con Emory. Ninguno de ellos sabe que en la Eligius Nyilah ha levantado a Octavia. 

Al anochecer, acampan junto al lago. Miller examina un insecto alienígena que sostiene dentro de un frasco: primero era pacífico, pero ha comenzado a agitarse, y nuestros héroes pronto se ven sorprendidos por todo un enjambre. En su huida, ponen rumbo a la baliza, que resulta ser electromagnética y potencialmente mortal. El rayo radiactivo alcanza a Shaw quien, malherido, le revela el código de desactivación a Clarke, que es inmune a la radiación. Una vez se han deshecho del enjambre, asisten a Shaw, que no se siente especialmente imprescindible y termina falleciendo. 


En la Eligius, Abby se dispone a tratar a Marcus cuando la desaparición de sus pastillas por desconfianza de  Raven eleva la tensión entre ambas. Abajo, el grupo de exploración se topa al amanecer con un bucólico asentamiento civilizado, conformado por un montículo donde se yergue un castillo, rodeado de viviendas y tierras de cultivo que dan lugar a una especie de rosetón o mosaico a vista de pájaro. Mientras inspeccionan el poblado, que parece abandonado, descubren el logotipo de Alie presidiendo una suerte de altar familiar, decorado con la foto de una familia, y numerosas cadenas repartidas por todas las estancias. Murphy halla un aparato de música y lo toma prestado a escondidas, que utiliza para poner música de ambiente, y cantar y bailar en medio del éxtasis delante de  Emory.



El tratamiento ha funcionado y Marcus recupera la consciencia, pero repentinamente aparece Octavia, que acusa a ambos de traición, mientras Marcus le reprocha su actitud egoísta al incendiar la granja hidropónica y llevar a Wonkru a una guerra perdida. Furiosa, la hermana de Bellamy critica la decisión de Marcus de pasarse al bando de Diyoza y McCreary y aceptar una rendición que sólo fue una vana promesa. Sin embargo, Octavia tiene razón al afirmar que ella es tan culpable como ellos de sacrificar a inocentes de manera innecesaria. 


La discusión debilita a Marcus, que se desmaya y sufre convulsiones que derivan en un paro cardíaco. Abby y Nyilah hacen todo lo que pueden por salvarle, ante una imperturbable e incompasiva Blodreina, que se aleja diciendo "yu gonpei ste odon (tu lucha ha terminado)". Consiguen reanimarlo, pero carecen de más algas para tratarle, por lo que, con ayuda de Jordan y Nyilah, lo criogenizan hasta que puedan encontrar una cura.  


En el asentamiento, el baile entre Murphy y su novia se transforma repentinamente en una reyerta a pleno sol, con Emory iracunda y fuera de sí, que no cesa de acuchillarle. En ese momento, Jackson, Echo y Miller acuden para detener la agresión, mientras Clarke ojea una especie de cuento infantil que advierte de los peligros del eclipse rojo, y se lo enseña a Bellamy. La exposición al citado  fenómeno astronómico es lo que, según éste, provoca esa reacción violenta, lo que significa que ninguno de ellos está a salvo. Para cuando quieren darse cuenta, atisban a lo lejos cómo alguien ha robado su transporter y éste  se eleva sobre las copas de los árboles, dejándoles totalmente indefensos ante la amenaza del eclipse, finalizando así el capítulo. 


CONCLUSIONES

En resumen, se podría afirmar que el episodio que abre la sexta temporada de "The 100" no puede ser más impactante. Las imágenes del planeta y del asentamiento son sencillamente de una belleza espectacular, absolutamente inolvidables. Tampoco pasan inadvertidos esos pequeños guiños del capítulo que evocan la nostalgia de los primeros episodios de la serie, cuando los cien llegaron por primera vez a la Tierra. 

Una segunda oportunidad que no pueden desaprovechar. Es el momento de empezar a hacer las cosas bien, de comenzar desde 0, de "ser los buenos", como le gustaría a Bellamy, siempre tan preocupado por esa cuestión en otras temporadas. Pero no todo podía ser perfecto: el criosueño no ha provocado amnesia a nuestros protagonistas, de modo que las venganzas, reproches, desacuerdos y rencillas personales, así como la ética y los principios morales, sobreviven como telón de fondo. Ahí están las reprimendas mutuas entre Raven y Abby, y entre ésta, Marcus y Octavia. 

Sin embargo, hay que reconocer que la hermana de Bellamy tiene razón en muchas cosas: fue Abby la que en el bunker, mientras discutían cómo solucionar el problema de la ausencia de proteínas y comida, le insinuó a Octavia las medidas que habrían de tomar. De ahí que Octavia le reproche el "haberla convertido en un monstruo" cuando ella flotó al padre de Clarke por no aceptar el sacrificio de unos para la supervivencia de otros, para encima terminar en brazos del canciller que dio la orden, o sea, de Marcus. La situación es la misma, y en el fondo eso hace que veamos a Octavia no como el "monstruo" que Abby y Marcus afirman que es, sino más bien como una heroína, aunque su actitud en algunos casos deja mucho que desear. 

La muerte de Shaw se antoja prematura en el conjunto de la trayectoria de su personaje. Nadie se la hubiera esperado, y es de esperar que afecte negativamente a Raven, pues, si recordamos, éste es el segundo amor que se le va. El primero fue Finn, que después entabló una relación de noviazgo con Clarke que lo llevó precisamente a su propia perdición cuando asesinó injustamente a los aldeanos de Tóndisi, desquiciado de amor por ella. 

La actitud de Murphy tampoco ayuda mucho, cogiendo prestados objetos ajenos de una aldea que podría no estar abandonada del todo, pues de buenas a primeras no saben siquiera si los residentes tienen intenciones de volver o no... ¡podrían pensar que han invadido su territorio!


Lo que parece evidente es que Alfa/Sanctum es un planeta habitable con niveles "moderados" de radiación que interfieren en las telecomunicaciones. La radiación solar causada por el eclipse es lo que, a priori, provoca el "síndrome de hostilidad" a todas las criaturas expuestas, algo que los "sanctuanos" sabían, y que explica por qué acudieron en busca de refugio. Y si la radiación afecta a todos ¿qué les podría ocurrir entonces a los de la nave? No están expuestos directamente al eclipse, pero ¿alguien se imagina qué cóctel explosivo saldría de ahí si esa radiación afectara a Octavia...?